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8 pasos de PATANJALI

Esta semana hemos sido conscientes de los 8 pasos de Patañjali🙏 que constituyen la fuente del yoga y como están presentes en cada sesión, en cada postura, en cada respiración incluso en cada instante y como el yoga aparece a través de la unión de todos ellos.

Los dos primeros-Yamas y Niyamas– son preceptos con una intención psicoemocional clave para nuestra práctica segura y amable. Entre ellos (son 10) hemos mencionado en las sesiones a ahimsa (yama) que es no dañarnos y tratarnos con cuidado, bramacharia(yama) o practicar la contención, haciendo las posturas al 80% y Isvara pranidhana (niyama) o hacer lo que hacemos con una finalidad mas allá de nosotros o cultivar la humildad en la práctica.

El tercero son las Asanas. La parte física es 1/8 de la sesión.

El cuarto es Pranayama o el control de la respiración. A veces estos dos tienen especial importancia cuando hacemos yoga, pero el yoga son los 8 🙂

La quinta etapa es Pratyahara o el control de los sentidos. Como muchas veces nos desapegamos de ellos y ya no nos molesta el vecino cuando practicamos o se nos pasa el hambre que podíamos tener.

El sexto paso es Dharana o concentración. Centrarse en el presente. Enfoque en el cuerpo o en una parte de el o en la respiración.

Dhyana o meditación es cuando Dharana se alarga. Te mantienes concentrado en un objeto y ya no cambias.

Y el útimo paso del yoga clásico es Samadhi donde el objeto en el que estamos concentrados o meditando se fusiona con el observador y entramos en un estado superior de conciencia.

En muchos momentos estamos en uno y saltamos a otro pero también nos podemos encontrar con todos a la vez, los 8 en un instante, porque son a la vez camino y destino. El yoga es una práctica y a la vez un estado.

En nuestra sesión vamos equilibrándolos primero trabajándolos uno a uno hasta trabajarlos a todos y encontrar en el equilibrio ese estado de yoga que mencionaba el yoga clásico hace 250 años antes de Cristo. Lle van tiempo experimentando esto y nosotros ahora también:)

Orígenes mitológicos del yoga

Cuenta la leyenda que el Dios Shiva vivía felizmente con su esposa Pavarti pero ella no era tan feliz ya que podía sentir el sufrimiento del mundo.

Shiva decidió enseñarla los secretos del yoga para así consolarla y lo hizo a la orilla de un acantilado para que nadie pudiese ver dicha práctica sagrada.

Sin embargo un pequeño pez(Matsya) les observaba desde el mar con gran curiosidad.

Así pasó el tiempo y el pez fué memorizando todas las posturas y meditaciones hasta que un dia fué descubierto por Shiva. Este decidió perdonar el haberles estado espiando y decidió convertirlo en hombre y mandarlo a la tierra para difundir el yoga entre los mortales.

Matsyasana con piernas estiradas
matsyasana con piernas flexionadas

Basándonos es esta historia y el lugar donde ocurre, hemos hecho nuestra sesión esta semana.

Con nuestra mente, nos hemos ido a un acantilado con una cueva atrás y un vasto mar delante y justo en le punto medio, ni en el mundo exterior ni en el interior, practicamos esta semana para encontrar, también a través del lugar, el equilibrio.

Mientras hacíamos las diferentes asanas conectábamos con la mente y el mar delante nuestro en la imaginación, con el cuerpo o la tierra de este acantilado y con la respiración conectados a esa brisa marina que podemos casi sentir del lugar.

Los rios de la vida.

A veces siento que la vida se acelera. Muchos acontecimientos a la vez, emociones entremezcladas, eventos y quehaceres.

A veces hay calma. Todo está ordenado y tranquilo hasta parado incluso.

Soy consciente de que no puedo cuando la vida se acelera que vaya mas lenta y al revés. Es como que ella tiene su ritmo, impredecible. Y me he dado cuenta también que dá igual si lucho, o intento cambiar su ritmo, de nada sirve. Ella sigue siempre el suyo propio.

Comparado con la vida me recuerda a un rio que a veces tiene cascadas y a veces el agua está casi estancada.

Yo no controlo el rio pero si la capacidad de estar en el, fluyendo. Viviendo la parte del rio que me toca vivir. Así de fácil o de difícil si te enganchas a una rama porque no quieres seguir el cauce del rio.

Igual hay que simplemente soltarse y que la corriente me lleve, esa es la mejor solución que he encontrado y la herramienta para hacerlo es mi practica día a día que tímida parece que no hace mucho pero fluir es uno de sus cambios.

Namasté.

Respiramos para sobrevivir o para disfrutar de la vida?

Es algo que hacemos siempre, respirar. Pero de manera automática y sabemos que es lo mas importante… pero no la hacemos caso.

Para el yoga es clave respirar bien. Casi lo mas importante! Para nuestra cultura occidental no lo es tanto y no trabajamos con la respiración preventiva si no que hasta que vemos que no vá bien no nos ponemos a trabajar con ella.

Sabemos que podemos tratar muchas dolencias (estrés, ansiedad, concentración, relajación, limpieza emocional…) pero a veces consideramos lo más sencillo(y barato) menos eficaz, el yoga y la respiración consciente muestra lo contrario.

La práctica nos dá la oportunidad de aprender a respirar, en realidad ya sabemos respirar de manera natural, lo hicimos de niños, pero la vida nos la ha ido modificando. Aspectos físicos, como posturas incorrectas o tabacos nos alteran claro, pero también las emociones ya que acortan y dejan la respiración viciada aún cuando ha pasado la emoción que la alteró. Pero también la respiración se puede modificar con los pensamientos… Todo la puede alterar. Y peor… dejarla alterada. Esto puede arrastranos a un cansancio crónico, dolores de cabeza, problemas nerviosos…

La rutina de yoga vá devolviendo la respiración funcional de nuevo, esa que teníamos antes de que llegase todo el mundo emocional y las preocupaciones. Va llegando a su esencia y lo mejor, no lo hace desde la mente, al igual que hace todo lo demás, en yoga lo hace de dentro hacia afuera.

Las posturas o asanas están diseñadas para esto, para trabajar cada parte del aparato respiratorio y devolver su funcionalidad. Todas las posturas hacia atrás mejoran el funcionamiento de los músculos pectorales e intercostales, así como flexibilizar al esternón. Con estas posturas se mejora la fase inspiratoria. Notamos después de hacer una postura hacia atrás como la inspiración se hace mas fácil. Quizá no costaba, pero ahora se hace mas fluida.

Las posturas hacia delante nos despiertan y flexibilizan los músculos de la parte posterior como el trapecio o en gran dorsal, permitiendo una respiración mas completa asi como despertando esta parte del pulmón posterior y las expulsiones.

Las posturas invertidas tiene su efecto respiratorio en el diafragma ya que lo despiertan y vuelve a ser el motor de la respiración.

Las posturas de torsión unen todos estos aspectos respiratorios como un pegamento para que se sincronicen correctamente.

En esta semana, hemos ido a mas añadiendo posturas para despertar a las retenciones tanto con pulmones vacíos como llenos y así tener toda nuestra capacidad respiratoria en sus óptimas capacidades otra vez.

Terminan las asanas y volvemos a respirar como cuando éramos niños, rejuvenecemos.

A su vez, al empezar a respirar correctamente, emociones bloqueadas, pensamientos atrapados y posturas incorrectas empiezan a desmenuzarse hasta, eventualmente, desaparecer. totalmente terapeútico y medicina preventiva.

Lo mismo que no corremos una maratón sin correr corectamente no hacemos un pranayama sin saber respirar.

Por eso, final de las asanas es el mejor momento para el pranayama. Tenemos una respiración correcta obtenida de manera inconsciente a través del cuerpo ahora es el momento de modificarla con la mente para obtener su beneficio. a esto es a lo llamamos pranayama.

Con él, trabajamos el aliento y lo modificamos para trabajar con la energía sobre todo mental que es lo que finalmente movemos en la respiración.Así nos encontramos esta semana con SAMAVRITTI- Pranayama cuadrado o equilibrante.

En él, igualamos las fases respiratorias. Todas ellas, inspiración, retención en llenos, expulsión y retención en vacíos duran lo mismo. Pero damos un pasito mas. Intentamos no contar esta vez. El contar nos saca de la respiración y nos mete exigencia mental asi que en lugar de contar, hacemos 4 OM en cada fase respiratoria en forma dos y dos:

Inspiración: Om-Om/Om-Om

Retención en llenos: Om-Om/Om-Om

Expulsión: Om-Om/Om-Om

Retención en vacíos: Om-Om/Om-Om

Si repito estas dos sílabas en parejas dos y dos (con mi mente no en voz alta) ya no estoy contando y mi mente está mas centrada en la respiración y no en el contar. Además como es el mantra Om estoy trabajando en el sexto chackra o nivel mental. Añado este extra mental. Al hacerlo veré que el ritmo al que digo el mantra es como… el ritmo del corazón!

Haciendo el pranayama cuadrado con Om se trabaja con la energía mental por el pranayama per sé mas el mantra……y lo conecto con el corazón! Perfecta conexión mente🧘‍♂️-corazón.💚

Namasté

Psoas y todo lo demás

Esta semana nos hemos encontrado con el PSOAS. Ese músculo curioso que cruza el abdomen y da la vuelta a las ingles. Un músculo interesante a la hora de trabajar la zona lumbar porque indirectamente estira y alarga estas vértebras bajas de la espalda. Muchas veces nos duele esta parte de la espalda y nosotros venga a estirar y masajear esta parte pero quizá lo que tenemos acortada o bloqueada es la parte anterior y su psoas y el estiramiento de este músculo hace maravillas.

psoas lindo

Aqui ha comenzado todo esta semana. En una parte física, tangible, descriptiva, material, devolviendo flexibilidad a las ingles y abdomen con posturas tanto de profundizar en las ingles:

como de estirarlas:

Para poder devolver la flexibilidad en esa zona es interesante no solo estirar sino también profundizar encontrando en la ingle de nuevo el punto de flexión de muchas posturas que a veces se vá perdiendo llevándolo a la cintura:

Al encontrar de nuevo a las ingles puedo hacer fluidamente la asana avanzada del arado o Halasana donde la espalda permanece recta y los dos puntos de flexión son las ingles y cuello sin hacer tanta curva en la columna.

y puedo estirar mas profundo la parte baja de la zona lumbar en la pinza al estar en el punto de flexión en las ingles.

Pero no todo se queda en lo físico porque si no, no sería yoga. Por un lado, al estar conscientes del recorrido del psoas en el abdomen y por otro al estar cerca la inserción del diafragma, comenzamos a respirar con el abdomen. Así sin mas. Desde el cuerpo… de manera natural. Podríamos hacerlo desde la mente pero es complejo con todas las cosas que tenemos en la vida, tener ademas que acordarnos de la sana respiración abdominal 浪 por eso el yoga te dá la capacidad de recuperar esta respiración sin atenderla, vuelve de manera natural a través del cuerpo. Al trabajar con el psoas se activa esta respiración. Pero…. no queda aquí.

El diafragma al activarse, masajea suavemente el hígado y permite que llegue mas sangre hacia el corazón y éste lleva más sangre al pulmón y se oxigena. Mas oxígeno en el cuerpo incluido el cerebro y estructuras nerviosas. Y…… llegamos a la mente.

Una mente mas oxigenada es lo que necesitamos para que nuestra sesión se complete. El trabajo mental es clave en la práctica pero solo es posible si esta mente tiene gasolina para poder trabajar en estar centrada y ordenada. El trabajo físico ha llegado a la respiración y a la mente. Y lo mejor…de manera pasiva y relajada, sin que la mente tenga que hacer el trabajo, mientras se oxigena, nutre y desestresa. 

Pero no se queda ahí! porque al trabajar con la cadera, ingles y pelvis también estamos movilizando la energía del chakra de esta zona, el segundo, por lo que las emociones inconscientes que se mueven en este chakra se ordenan, limpian y nos descondicionan del pasado. Y otra vez, sin esfuerzo!

De un músculo hemos llegado a todo nuestro ser✨ Para mí, esta es la magia del yoga✨

Esta cadena de acontecimientos, este camino de un lugar a todos los demás, de manera relajada y sin esfuerzo es lo que yo llamo yoga.

Esta semana Ana dió a luz a su bebé con un parto estupendo. Les hemos acompañado con mucho amor. Bienvenido Joel✨

Namasté.

Floreciendo🌸✨

Es una gran toma de conciencia tener una profesora de yoga en prácticas compartiendo estos dias con nosotros. Hace días me preguntó cuántas horas del día le dedicaba a preparar las sesiones, cuanto mas trabajo tenía además de las sesiones. Algo que ya sabía y le comentaba es que no considero las sesiones como un trabajo, creo que si fuese así, a estas alturas ya no tendría inspiración para ellas.

Con respecto a cuánto tiempo dedico a prepararlas veo que la preparación se ha mezclado con mi vida y mi vida con la preparación. Cada paseo, cada detalle, palabra, lectura, meditación, frustración, decepción o efecto de la maternidad puede inspirarme para hacer una sesión o 2 o 10.

Por ejemplo esta semana. Hace unos días, en este pleno Enero en el que nos encontramos y después de una nevada no vista en muchos años en Las Matas, me encontré con una flor. Ahí estaba. Ahí había estado durante la nevada.

ed. Dharma

Y esta flor se mezcló con la actualidad y el hastío que sienten muchas personas al hacerse largo este proceso con el coronavirus, también se mezcló con el libro que estoy releyendo: «La meditación Vipásana» de Joseph Goldstein (otro regalo del curso de formación de profesores, encontrarme con libros olvidados) y mas elementos, conversaciones, gestos, fueguitos, meditaciones, posturas, sensaciones de mi cuerpo al hacerlas, al verlas….. todo inspiró la sesión semanal.

Al igual que una flor, nosotros con la práctica de yoga y meditación, florecemos. Podemos seguir las instrucciones del profesor en las asanas pero él las explica desde su experiencia. A veces cogemos un libro de yoga o o vemos una imagen ideal de una postura y queremos ejecutar ese resultado, vacío de contenido, solo superficie. Pero la flor es fruto del proceso de crecimiento lento de una semilla. La postura o asana también. La imagen final no es lo más importante sino el proceso para llegar a esa expresión externa. La practica, al igual que las flores, vá de dentro hacia fuera.(También van en esa dirección las heridas cuando curan bien).

El yoga es rendirse a la experiencia ; no un grupo de posturas estéticamente correctas.

Nuestra intención es florecer en las asanas, expresar nuestro interior, encontrar la libertad de la autenticidad, ser nosotros. Y la postura final es fruto de toda esa experiencia, única y diferente como diferente es cada flor.

Así es como podemos sobrellevar este momentos emocionalmente intensos, dejándonos ser, aceptando…. como hacen las flores ante el frio o viento. No luchan, solo aceptan. Se rinden a la experiencia (creo).

Para hacer esta sesión a nivel de asanas hemos abierto el pecho, con dhanurasana con ayuda y sin ella, cada uno su postura sin querer llegar a ningún stándar.

En el equilibrio, el punto de atención para mantener la postura era esta vez interno, visualizando en nuestra pantalla mental o chidakasha una flor imaginaria. Los ojos permanecían abiertos pero la mirada era hacia dentro, para así desapegarnos de ese punto de equilibrio externo al que me aferro cada vez mas (especialmente si hago esta postura siempre en el mismo sitio y me engancho a un mismo lugar).

Hemos hecho un trabajo respiratorio a través de un mudra simulando una flor con nuestros brazos, que también han trabajado.

En todas las posturas, intentábamos hacerlas nuestras, desde dentro, dejando que se expresaran, siendo el resultado adecuado a nuestro ser y encontrándonos con mucha libertad relacionándonos con ellas.

Externamente, se puede ver el que hace la postura desde el apego al resultado o el que la hace desde esta experiencia. Se veían muchas posturas hoy, auténticas… se veía mucho mas yoga.

En la meditación nos hemos sentido flores, desde la semilla hasta su mayor esplendor. Para poder llevar la esperanza, paciencia y autenticidad a un nuevo nivel.

Gracias Neus, por esas preguntas que me enseñan.

Namasté.

Reencuentro

En esta noche fria me reecuentro con la escritura. Vuelo a hacer conscientes las sesiones que voy enseñando a través de este blog.

Comienzo con un resumen de la sesión de hace dos semanas. En ella, trabajamos la Resiliencia. Algo casi esencial en nuestras vidas donde practicamos poco el lidiar con la frustración y el hedonismo está cada vez mas presente.

Quizá en este momento coronavírico podría ser interesante tener mas resiliencia para poder lidiar mejor con lo que este momento no nos permite hacer.

La herramienta para poder estar bien pase lo que pase, es estar presente. Sentir que nosotros no estamos frustrados sino que sentimos esa frustración, pero no somos ella. Cuando estoy atento al ahora puedo darme cuenta de esa emoción y al coger perspectiva deja de atraparme y me siento libre, separado de ella.

Una buena manera de gestionar esta emoción y estar en el presente son las asanas.

Pero además de estar atento cada vez que hago una asana trabajo con cierta dificultad al hacerla y así estoy activando a esa resiliencia para que mi cuerpo, sistema nervioso, paciencia…pueda adaptarse, hacer la postura y superarla. Con cada postura de yoga estoy entrando en un lugar de conflicto(sería mejor estar tumbado en el sofá que en esa postura) pero lo mas importante: lo estoy resolviendo. Y una y otra vez: conflicto con la siguiente postura y resolución posterior.

Cabe destacar que no resuelvo porque consiga hacer la postura perfecta sino PORQUE CONSIGO RELAJAR EN ELLA, mi respiración se calma y puedo adaptarme y estar bien en esa nueva posición de mi cuerpo.

Si eso me lo llevo a la vida cotidiana, cada situación de estrés, cada momento fuera de mi zona de confort, cada instante de frustración…. podré gestionarlo y relajarme porque LO HE HECHO EN MI SESIÓN DE YOGA MIL VECES. Lo he practicado en cada asana. No llegando a la postura perfecta, si no llegando a la postura a la que puedo llegar y…. relajando. Ese es el truco, asi es como el yoga me puede ayudar a lidiar con el coronavirus y con… todo lo demás…Seré un poquito mas libre.

yoga… físico, mental o emocional?

Esta semana hemos trabajado la cadera. No. En realidad trabajamos todo el cuerpo pero en esta ocasión hemos sido conscientes del trabajo de apertura de la cadera.

La cadera, conforme pasan los años si no hacemos trabajo con ella, se van acortando los diferentes músculos que están en y alrededor de ella y se vá bloqueando. Este bloqueo conlleva a una menor movilidad cuando caminamos, por lo que las rodillas trabajan un poquito mas para compensar por lo que se resienten y acaban boqueándose esta vez por un exceso de trabajo. Y caminamos con los tobillos. Bloqueadas las caderas y las rodillas, solo caminamos con los tobillos que eventualmente acabarán bloqueados también. Todos conocemos alguna persona mayor que arrastra los pies al caminar ya que todas las articulaciones de la pierna se han bloqueado. Simplemente con dar conciencia a la cadera ya vuelve a estar presente en el movimiento y si además la abrimos, soltamos y estiramos en su justa medida, recuperamos la fluidez en todas las articulaciones de la pierna.

Tengo claro que si trabajásemos solo la cadera o solo nuestra parte física no estaríamos haciendo yoga sino un estupendo estiramiento físico, lento y duradero. Cuando hacemos yoga trabajamos lo físico y también lo emocional. Siempre. Por eso en esta sesión, al flexibilizar la cadera movemos las emociones mas reprimidas, esas que se quedaron ahí en la infancia, que se asentaron en la inconsciencia… y al mover a la cadera, se movilizan ellas también, se sueltan un poquito.

Pero no queda ahí. Esas emociones estaban condicionando a nuestros pensamientos y tiñen cada pensamiento que gestamos. Por ejemplo si esa emoción inconsciente es el miedo, los pensamientos tendrán ese color, haremos todo de una manera precavida, incluso poco fluida, condicionados por esas emoción. Al mover estos condicionamientos del pasado… la mente piensa mas libre.

La práctica de yoga es siempre un trabajo físico, emocional y mental.

El yoga trabaja a estos tres, porque somos esos tres juntos y es cuando los separamos cuando puede empezar el desequilibrio. Por eso el yoga es la integración de todo nuestro ser. La recuperación de la salud física, mental y emocional.

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Séptimo chakra y todos a la vez.

Estas son las posturas que hemos hecho para el séptimo chackra. La postura mas importante es sirsasana y este año, donde las sesiones son online, hemos trabajado con la postura en sus diferentes variantes, sin abordar el equilibrio. Ya tendremos tiempo para trabajarla cuando estemos en un espacio diáfano y controlado como la buhardilla.

El séptimo chakra puede visualizarse como una fuente donde la energía sale por la parte alta de la cabeza para luego caer a todo el cuerpo. Es una energia unificadora por lo que conecta todos los chakras. Une nuestra energía.

Este es el saludo con el que hemos trabajado ya que nos hemos salido de la dualidad y este chakra es energía de unión, no hemos hecho primero un lado de cuerpo y después el otro.

Claramente con este chackra hemos trabajado la unión, de todo el cuerpo, del cuerpo con el alma, con la mente… con todo lo que nos rodea… y así hemos trabajado desde todos los chakras.

De nada nos sirve tener un chackra lleno de energía y otro vacío, el yoga siempre tiende al equilibrio también en su manera de repartir la energía por el cuerpo.