Blog

  • Fuerza

    Hace un tiempo Alicia( si no la conoceís os la presento cuando queraís… hace un yoga muy lindo…)me enseñó una website basada en un arte urbano donde la gente teje y decora las ciudades en las que vive con alegres colores y energía hogareña y familiar.Un taller de tejer habia estado activo un tiempo por aquí pero la idea de una taller de tejer para embellecer nuestro mundo me pareció sublime así que, de nuevo, montamos nuestro taller.
    Al poco tiempo tuve un sueño. Uno de esos sueños que son reales y vividos e ilusionan todo tu ser. Soñé con la palabra FUERZA tejida en diferentes y preciosos colores,lo comenté en el taller y tan facil como comentarlo, se hizo. Cada una una letra(hasta Luz) y la palabra fuerza fué hecha. Y colgada. Y preciosa. Y hace su misión, esa misma misión que yo soñé para ella… que la gente la mire, sonría y le dé fuerza por dentro. Fuerza femenina, tanquila, sabia,lenta, madura,feliz.
    Gracias chicas.

    Fuerza!
    Namasté.

  • NANGIJALA

    Estoy leyendo un libro que se llama Hermanos Corazón de León. Trata de dos niños de 8 y 13 años. El mayor es fuerte y lindo, el pequeño está enfermo, sus piernas son débiles y no puede ir al cole.
    Un día el pequeño oye a su madre contar que eventualmente acabará muriendo, y al llegar el mayor del cole le expresa todos sus temores con respecto a la muerte que se le avecina.
    El mayor le cuenta que no tiene nada que temer porque cuando mueres vas a un país llamado Nangijala y allí puedes ser todo lo que siempre has querido ser.
    Vivir en el campo, rodeado de flores, en una pequeña cabaña con un gran fuego, un huerto y bellos caballos para pasear por el valle de los Cerezos (gran valle de Nangijala) El pequeño se anima pero tiene miedo de irse solo y no ver mas a su hermano y a su madre. Lo bueno de irse a Nagijala,le dice su hermano, es que el tiempo allí funciona diferente y cuando aquí son años alli son días.

    Astrid Lindgren nos muestra una muerte diferente. Una muerte apta y sana.Una muerte que los niños pueden entender.

    Entendí la muerte a nivel espiritual gracias al Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte (Rimpoché). A nivel practico este libro infantil me ha enseñado tanto…

    Se atreve alguien a decir que no existe Nangijala?

    Un beso Amparo. Feliz Nangijala.

  • Las hijas que son y las que nos gustarían que fueran. Desconocido.

    No somos la perfección que proyectamos.He leido un blog de alguien, y no consigo encontrar quién, pero dejo aquí sus sabías palabras… espero os ayuden como madres y padres.

    «En un momento soltamos todo nuestro amor incondicional hacia nuestros hijos y al siguiente instante suplicamos por media hora de descanso en el sofá, una lectura o  en algunos casos, ver una serie ridícula de televisión.

    Vivimos lo que hay en nuestro interior.

    No puedes vivir el amor incondicional si no te amas a ti misma incondicionalmente (con las sombras, los egoísmos, las contradicciones…)  De la misma manera, no podrás respetar verdaderamente a tus hijos hasta que no te respetes a ti misma, hasta que comprendas (no mentalmente, sino corporalmente) que significa la palabra Respeto (tan de moda en la crianza con apego).

    Pero es este caso, quiero hablar de las hijas que son y de las hijas que nos gustarían que fueran. Y voy a usar principalmente «hijas» porque la fusión que las madres sentimos con nuestros retoños, se forja especialmente intensa con las hijas. A ellas les transmitimos nuestra feminidad junto con la de nuestras antepasadas y, en una cadena, será ella quien la transmita a sus propias hijas. Cuando las niñas cumplen los seis años dejan atrás su primera infancia. Al mirar frente a frente a nuestras hijas, nos vemos reflejadas en nuestras carencias, traumas, inquietudes, temores y deseos incumplidos. Muchas hemos dejado nuestro trabajo y nos hemos centrado en dar todo el amor que necesitaban y requería una crianza más humana que la que nosotras mismas tuvimos. Una crianza, eso sí, llena de retos, altibajos, soledad y dolor; pero una crianza mucho más humana que la que nosotras tuvimos. Las hemos cuidado con esmero, les hemos dado pecho a demanda, las hemos arropado y abrazado hasta que ya no podíamos más y, ahora, cuando comienzan a crecer y dejar de ser las bebés dependientes y adorables que eran, miramos con estupor en qué se han convertido: Niñas que juegan con Barbies y Monster High, que les gusta pintarse y hablan de chicos a los siete años. U otras que asisten puntualmente a clase y se creen toda la disciplina escolar (incluso si los padres no se la creen) y enfocan su vida en los conocimientos académicos. Otras, tímidas y pérdidas, como si no pudieran encontrar, a pesar de todos los esfuerzos, la fuerza para salir adelante por sí mismas o las que se vuelven locas por la televisión y las golosinas. Hijas de madres vegetarianas que devoran bocadillos de jamón. Niñas criadas entre algodón orgánico que   lloran desconsoladamente delante de una tienda de los chinos. Niñas educadas con apego que presentan miedo escénico o dependencia…

    Y las madres de las hijas algo mayores miramos incrédulas a nuestras criaturas sin saber bien qué ocurrió, dónde estuvo el fallo, por qué ella no es como debía ser… ¿Cómo debía ser? Y entonces, una vez más, nuestras hijas, que en verdad son nuestras maestras, nos enseñan la lección. Ellas no han venido aquí para cumplir nuestros deseos ni cerrar nuestras heridas. Ellas están aquí para vivir su propia existencia. No vinieron a ser unas artistas sensibles y creativas por nosotras, ni a cambiar el mundo por nosotras, ni a despreciar las cosas que no nos gustan a los adultos, ni vinieron a ser más espirituales o mejores que nosotras… ¿Quién nos dijo que eso iba a ocurrir? Ni siquiera vienen a estar de acuerdo con nosotras ni mantener nuestros ideales o valores.

    Ellas son libres, espíritus de la vida que necesitaron de nuestros cuidados y protección durante los seis o siete primeros años. Ahora necesitan nuestra confianza y amor. Si durante la primera infancia, la base fue el cuerpo, el contacto, la leche y el calor; ahora, a punto de entrar en la pubertad, la base podría ser la aceptación. Aceptar que nuestra hija siente, vive, aprende, ama, desea de manera diferente a como nosotras lo hacemos. Aceptar que no redimiremos nuestro pasado a través de sus actos. Aceptar que la vida se nos ofrece en tonos y no en colores absolutos, que nuestra mirada no es la única, ni la mejor. Aceptar que el amor está por encima de las formas. Y, entonces, quizá las madres habremos aprendido otra lección.

    Os dejo con unos versos que leo y releo a menudo.

    “Tus hijos no son tus hijos,
    son hijos e hijas de la vida,
    deseosa de sí misma.

    No vienen de ti,
    sino a través de ti,
    y aunque estén contigo,
    no te pertenecen.
    Puedes darles tu amor,
    pero no tus pensamientos,
    pues ellos tienen sus propios pensamientos.
    Puedes abrigar sus cuerpos,
    pero no sus almas,
    porque ellos
    viven en la casa del mañana,
    que no puedes visitar,
    ni siquiera en sueños.
    Puedes esforzarte en ser como ellos,
    pero no procures hacerles semejantes a ti,
    porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.

    Tú eres el arco del cual tus hijos,
    como flechas vivas,
    son lanzados.
    Deja que la inclinación,
    en tu mano de arquero,
    sea para la felicidad.”
    Khalil Gibra»

  • Mi dentista….

    Me estoy leyendo un libro sobre como las mujeres se  enfrentan ciclo tras ciclo a tener su femeneidad bajo control cuando lo interesante sería integrar nuestra condicion de mujer y adaptarnos a ella en positivo. En «Luna Roja» comenta que antes de la ovulación nuestra creatividad es inmensa, igual que estamos creando un nuevo óvulo podemos crear un montón de cosas mas…es decir integrar.

    Como profesora de yoga que he elegido ser, eso es lo que intento con la gente que viene a mis clases, no trabajamos para tener cuerpos perfectos, lo hacemos para aceptarnos tal y como somos y mejorar dentro de nuestra limitaciones sin que ello nos frustre ni desaliente. Integrar.

    El dentista al que voy tiene el mismo principio.Pensé que era por su conexión con el yoga desde hace ya mas de 7 años, pero no es solo él, su equipo tambien, de una manera espontánea,hace que integres tu salud dental, que no sea algo ajeno y que alguien tiene que arreglar por tí, que no son fallos algun diente torcido o una caries… ese eres tú, ese es tu cuerpo y te enseñan a integrar tu boca como una parte mas de tí y te pueden mejorar en la medida en la que se pueda, para que estés mas a gusto contigo mismo, pero el trabajo final es tuyo.Como con el yoga…

    Namasté.

  • Retiro de yoga 25, 26 y 27 de Abril

    Me hace mucha ilusión hacer un retiro. Muchas veces lo he tenido como intención pero ha sido este el momento. El momento en el que algunas personas han conseguido materializar este evento. Todo está fluyendo muy fácil y es mi intención corresponder así con mi yoga en este lugar.

    Por mi parte yóguica tengo intención de hacer yoga en grupo y por parejas, estar juntos tambien en nuestra práctica….animarnos un poco mas activamente con shirasana (el pino),dar paseos conscientes y practicar la meditación además de adentrarnos en el pranayama….
    Además me gustaría tejer y hacer algo de masaje ayurvédico…..

    El sitio es, según tengo entendido, muy lindo. Solo he estado en los alrededores, no en Losar de La Vera, pero Valverde de la Vera y pueblos cercanos, me han parecido preciosos…esperamos ver algún cerezo en flor todavía.

    Si estaís interesados, todavía estaís a tiempo, ya sabeís aquí todo es un poco con flexibilidad y cariño y vamos avanzando ya casi 10 años de esta manera….

    Namasté.

  • meditación

    Menos acción, más meditación

    MIRIAM SUBIRANA 5 FEB 2012
    Las prisas y los continuos ruidos que provienen del exterior distraen nuestra atención y energía. Reservar unos momentos para meditar nos aporta beneficios cognitivos y psicológicos.

    La meditación es el camino para aquietar y silenciar las maquinaciones de la mente complicada. Meditar es restaurar el estado de nuestra verdadera naturaleza interior para vivir en armonía. Nos abre a la comprensión intuitiva y a un alto grado de concentración, que no se basa en el pensamiento racional. Es una forma de acallar los ruidos que distraen nuestra atención y energía constantemente.

    La meditación ofrece múltiples beneficios comprobados científicamente. Un equipo de psiquiatras, liderado por el hospital General de Massachusetts, realizaron un estudio que documenta cómo la práctica de la meditación afecta positivamente a nuestro cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, seguir un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios positivos en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Lo que hasta ahora pertenecía al ámbito espiritual nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y salud.

    Visualizar ayuda a superar hábitos saboteadores, intensifica la automotivación y concreta y clarifica sus metas

    «Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio.

    Meditar nos da la experiencia de serenidad y concentración esenciales para la construcción de una auténtica autoestima y para afianzar la confianza en uno mismo y en los demás.

    DEBIDO A NUESTRA ADICCIÓN a la acción, no vemos el valor de sentarnos un rato en silencio contemplativo. La meditación bien practicada ofrece resultados relativamente pronto. Se puede meditar en grupo y con los ojos abiertos. Alguien nos puede guiar en la meditación, pero no necesitamos un maestro. Es bueno canalizar bien el pensamiento y no necesitamos un mantra para hacerlo.

    En definitiva, no hay excusas para no meditar. Nos frenan la adicción a la acción, la pereza y la falta de visión. Estamos acostumbrados a presionarnos, a actuar cada vez más rápido, y así creemos que no tenemos tiempo. La disponibilidad del tiempo y cómo se usa es decisión de cada uno. «Tengo amigos empresarios que meditan brevemente entre reunión y reunión, unos segundos», nos explica Gaspar Hernández. «Esta sencilla práctica les ha cambiado la vida. Dejan de ser esclavos de las circunstancias externas».

    Para empezar, cree un lugar de paz. Resérvese un lugar en casa que pueda usar para meditar, aunque solo sea un sillón. Y, a ser posible, hágalo también en su lugar de trabajo. Coloque en ese lugar dos o tres objetos que representen para usted la paz. En ese espacio tendrá la oportunidad de preparar el día cada mañana y, por la noche, descargar su mente de los pensamientos, sentimientos o vivencias que le carguen de malestar.

    Dedíquese durante un par de minutos a crear y establecer las reglas mentales para su espacio de meditación. Imagine que el espacio está rodeado de una burbuja invisible. En el momento que entra en la burbuja deja de preocuparse, de recordar el pasado, de juzgar y criticar. Si advierte que vuelve a caer en esos hábitos, regrese con suavidad a un espacio interior libre de esos impulsos mentales.

    Mike George, coucher de inteligencia emocional, nos explica de forma resumida los siete hábitos que pueden sabotear su meditación y retrasar la recuperación de la paz interior: 1. Preocuparse. 2. Pensar en el pasado. 3. Juzgar. 4. Criticar. 5. Culparse. 6. Ser catastrofista. 7. Dudar.

    Siga el consejo de Anthony de Mello, jesuita famoso por sus libros de espiritualidad: «Medita, contempla los muros; observa tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán». Visualizar le ayudará a superar esos hábitos saboteadores. Consiste en crear imágenes positivas en su mente fortaleciendo su voluntad para alcanzar aquello que afirma con una buena actitud. Con la visualización intensifica las experiencias de afirmaciones positivas y de automotivación. Visualizar le ayuda a concretar y a clarificar sus metas. Por eso, muchos deportistas olímpicos utilizan esta técnica.

    Puede crear y escribir afirmaciones acerca de lo que le hace sentir pleno:

    – Confío en que cada desafío aparece porque soy capaz de afrontarlo.

    – Soy libre para decidir cómo me siento y para ser feliz.

    – Respeto mi intuición.

    – Soy fuerte y puedo ser. Yo puedo.

    – Me atrevo a ser diferente.

    – Creo en mí.

    Escriba sus afirmaciones, y cada mañana medite sobre ellas para vivirlas durante el día.

    EMPIECE A MEDITAR. Encuentre un lugar tranquilo y acogedor. Una música suave y una luz tenue pueden ayudarle a crear un ambiente adecuado. Siéntese cómodamente, manteniendo la espalda recta y relajada. Respire hondo y relaje los hombros y brazos. Con los ojos abiertos, elija un punto enfrente de usted y descanse ahí la mirada. Así no se dormirá.

    Cuando el cerebro pasa de crear ondas beta (de acción) a ondas alfa (de relajación) tiende a dormirse. Meditar con los ojos abiertos le ayuda a entrar en un estado de ondas alfa sin dormirse. Las ondas alfa regeneran el sistema nervioso, inmunitario y hormonal.

    Gradualmente aparte su atención de todas las distracciones. Dirija su atención al interior del entrecejo. Observe sus pensamientos, no los juzgue ni se deje llevar por ellos, solo obsérvelos. Decida crear pensamientos de paz. Sienta su presencia. Repita pensamientos e imágenes positivas referidas a su persona formulados como afirmaciones. «Soy un ser de paz», «soy vida». Déjese inundar por la serenidad. Reconozca los buenos sentimientos que surgen. Visualícese siendo así en sus relaciones y circunstancias habituales. El poder de la visualización meditativa radica en ayudarnos a crear la realidad que visualizamos. Observe su respiración y termine su meditación cerrando los ojos durante unos instantes, creando un silencio completo en su mente

    1. Libros

    – ‘Misión de amor. Viaje espiritual de un médico’, de Roger Cole (Kier).

    – ‘Transformar la ira en calma interior. Claves para recuperar tu equilibrio emocional’, de Mike George (Oniro).

    – ‘A la luz de la meditación. Una guía para meditar y alcanzar el desarrollo espiritual’, de Mike George (Kier).

    – ‘La meditación. Introducción a la técnica, sus tradiciones y sus beneficios’, de Erica Smith y Nicholas Wilks (Oniro).

    2. Película

    – ‘El fin es mi principio’, de Jo Baier.

    3. Música

    – ‘El mejor álbum de relajación del mundo’ I y II, de varios autores (EMI-Odeón).

     

    Detenerse, observar, reevaluar, controlar pensamientos y sentimientos y cambiar creencias requiere energía. No una energía que obtendrá de fuera, sino la energía de la verdad que lleva dentro. Cuando lo olvidamos, nos contaminamos con el estrés y las preocupaciones innecesarias y aparecen los miedos que nos bloquean. Necesitamos mirar hacia dentro y aprender a nutrir nuestro ser. Para conseguirlo hay que dedicarle un tiempo. Igual que cada día reservamos un rato para comer y cuidar el cuerpo; nos debemos preguntar qué alimento le damos a nuestra mente para que cree pensamientos positivos que produzcan sentimientos de bienestar.