Categoría: Yoga

  • campana de luz

    Os escribo esta meditación para que la tengaís y podaís hacer uso de ella, especialmente la escribo para una persona que está lejos pero en realidad está muy cerca… princesa guerrera.

    Siéntate en una postura cómoda, que tu espalda esté recta…tómate un tiempo para hacerte con el lugar, los sonidos… visualiza una luz que está unos centímetros por encima de tu cabeza, una estrella… y siénte su calor en la coronilla… observa como esa luz se va acercando a tu cabeza y atraviesa la parte mas alta de tu cuerpo para adentrarse… y descender lentamente… hasta llegar a tu pecho. Sitúa ahí la luz  y deja que se haga grande, que se expanda, tanto, que sale por los poros de tu piel hasta llegar a estar alrededor de tu cuerpo. Te visualizas a tí misma rodeada de esa Luz que sale del centro del pecho y hace la forma de una campana a tu alrededor.

    Cuando la sientas bien afirma:» toda la energía que no necesite, aquella que no me va a hacer bien, al intentar entrar en mi, choqua con la campana y se desintegra En cambio toda la energía positiva para mí va a atravesar la campana y va a entrar en mí.

    Lo mismo con la energía que sale de mí. Toda aquella no buena, al intentar salir al exterior choca con la campana y se desintregra mientras que la campana es totalmente permeable a mi buena energía y la lanzo al mundo exterior.

     

     

    A medida que vayas practicando esto, cada vez verás la campana mas facil hasta que con la practica podrás ponerte la campana de manera inmediata ante una situación que encuentres.

  • yoga de niños

    El otro día mandé a las mamás de los niños que vienen a mis clases de yoga el siguiente mail, lo publico aquí por si alguien busca estas sensaciones para sus hijos, si quieren regalar este tesoro que guardarán toda su vida.

    _Os quería contar la sesión de yoga de vuestras hijas. Realmente ha sido un momento especial.

    Pidieron sus deseos, para ellas los deberes siempre son algo importante, alguien pidióhoy quería sonreir siempre y otra pidió ser feliz, otra niña quiere hace mucho yoga…Los deseos que pidieron para los demás suelen tener relación con los hermanos.. que los papas y mamas no se enfaden…que se pongan buenos los seres queridos enfermos…

    Depués hemos hecho un calentamiento para dejarnos llevar lentamente por la música y soltar todo el cuerpo, me hacian sonreir por como disfrutaban, como se soltaban…

    Hemos hecho una serie de posturas y eran preciosas estatuas respirando, entraron perfecamente, todas al unísono.

    Después hemos hablado de los polvitos mágicos y donde los tenemos cada una y como estando contigo misma, haciendo yoga, por ejemplo, podemos tener para nosotras y para los demás. Era precioso escuchar como preguntaban como calmar a las mamas con sus polvos mágicos…

    Luego hemos respirado. Respiraciones naturales que cada una hacía a su parecer y eran nasales, profundas , suaves, concentradas… totalmente respiraciones yóguicas. Una de las niñas estaba muy guapa cuando respiraba y las demás se lo dijeron sin dudar.

    Y por último una relajación donde cada una de ellas sonreía por dentro.

    Todas estaban atentas, sonrientes, respiraron y se relajaron, bailaron y se soltaron… todas eran una.Igual lo notaís cuando vengaís a vuestro yoga porque creo que esta energía se mantendrá unos días por la sala…

    Intento transmitir ese momento feliz de vuestras hijas hoy a través de este mail, pero no es fácil.

    También daros las gracias, es muy bonito poder ver todo esto._

  • Danza creativa

    Gracias a Mónica y su capacidad para transmitir su sensualidad libre de egos y agresividad, encontramos un espacio para soltarnos y disfrutar.

  • Recargarse

    El otro día una apreciada alumna me pregunto donde recargaba la energía para las clases y las personas que venían por aquí.

    Vivenciando esa pregunta llego a la conclusión de que me recargo en la naturaleza. De todo lo natural.

    Siento este sol de otoño en mi piel acompañado de una ligera brisa y eso me recarga, tambien tocar y oler las ultimas flores o las hojas verdes… mirar como se mueven los árboles y sentirlos… sacar la mano por la ventanilla y percibir el aire cambiante cálido o fresco según la altitud… pararme y dedicarme a observar  a las personas, los animales… esperar a que llegue una ola que refresque mis pies…reirme y ver a la gente reir y…claro, haciendo yoga  ; )

  • Yoga en verano

    Siempre en verano cambiamos nuestro ritmo.Nuestra rutina.

    Esto es bonito pues nos hace sentir vivos. El verano es una época para el exterior. La naturaleza ha florecido y nosotros la imitamos. Por eso se recomienda no tomar grandes decisiones en esta época ni tampoco ser excesivamente trascendentales…

    Este verano me muevo mucho, pero mucho mucho y veo que mi sesion de yoga me acompaña en ese movimiento. No tengo un lugar fijo ni tampoco una hora concreta, dejo que el yoga aparezca espontánemente en el día. Pero siempre acudo al exterior(cuando el tiempo lo permite, en San Francisco mas dificil…).

    En la playa me gusta mucho hacer yoga. Considero la arena y el cesped las mejores colchonetas yóguicas… ayer lo hice despues de bajar la marea sobre arena mojada(benditas playas del norte…) el frescor de la tierra, especialmente sobre la parte posterior de mi cuerpo, fué un factor mas que me dejó disfrutar de mi presente.

    En zonas montañosas tambien se disfruta especialmente el yoga. Una sesión en lo alto de una montaña nos hacer ver nuestros egos algo mas pequeños y las respiraciones son mas fáciles…

    Dentro de mi sesión me encuentro intuitivamente con mas asanas  hacia fuera, mas para conectarme con ese lugar que me rodea, como para impregnarme de él.Lo practico con los ojos abiertos, para llevarme esos bonitos lugares al invierno tranquilo y de quietud.

    Tambien en este verano estoy encontrando a mucha gente en mis sesiones. He hecho yoga con varias personas desde que empezó el verano, algunas se unen durante mi sesión, otras me piden hacer yoga con ellos y en este yoga social tambien encuentro una bonita conexión con el exterior.

    Conexión con el exterior a través de las asanas, los lugares y como siempre, las personas.

  • Yoga en San Francisco

    Como sabeís he estado en San Francisco este verano y he podido disfrutar de su yoga y de un bonito curso de meditación.

    Para aprender yoga he decidido saltar de clase en clase para vivir un poco mas la rutina diaria.

    En primer lugar he encontrado una buenas salas muy bien decoradas, ventiladas y GRANDES(como todo en este país..)

    He podido asistir a clases donde las posturas se realizaban con todo mimo y diversidad de elementos externos nos ayudaban para poder realizarlas sin el mínimo esfuerzo. Clases tranquilas y suaves donde la postura llegaba a un grado de perfección (si eso existe).

    Pero tambien he asistido a clases denominadas Vinyasa flow donde el trabajo, sudor y agujetas despues de la clase eran el objetivo.La postura principal es el perro boca abajo y las posturas de fuerza son las absolutas protagonistas, al final se realizan algunas posturas de los otros grupos.No exiten apenas correciones ni técnica.

    Es como un yoga para hacer deporte, yoga gym lo llamaría.

    Sin duda me quedo con el  yoga clásico, donde existe fuerza en equilibrio con las otras posturas donde hay un sentir la postura sin ambicionarla, con la lentitud y la introspección, con estar en el momento presente con cada postura. un yoga respetuoso, sagrado.