Categoría: Yoga

  • Danza creativa

    Gracias a Mónica y su capacidad para transmitir su sensualidad libre de egos y agresividad, encontramos un espacio para soltarnos y disfrutar.

  • Recargarse

    El otro día una apreciada alumna me pregunto donde recargaba la energía para las clases y las personas que venían por aquí.

    Vivenciando esa pregunta llego a la conclusión de que me recargo en la naturaleza. De todo lo natural.

    Siento este sol de otoño en mi piel acompañado de una ligera brisa y eso me recarga, tambien tocar y oler las ultimas flores o las hojas verdes… mirar como se mueven los árboles y sentirlos… sacar la mano por la ventanilla y percibir el aire cambiante cálido o fresco según la altitud… pararme y dedicarme a observar  a las personas, los animales… esperar a que llegue una ola que refresque mis pies…reirme y ver a la gente reir y…claro, haciendo yoga  ; )

  • Yoga en verano

    Siempre en verano cambiamos nuestro ritmo.Nuestra rutina.

    Esto es bonito pues nos hace sentir vivos. El verano es una época para el exterior. La naturaleza ha florecido y nosotros la imitamos. Por eso se recomienda no tomar grandes decisiones en esta época ni tampoco ser excesivamente trascendentales…

    Este verano me muevo mucho, pero mucho mucho y veo que mi sesion de yoga me acompaña en ese movimiento. No tengo un lugar fijo ni tampoco una hora concreta, dejo que el yoga aparezca espontánemente en el día. Pero siempre acudo al exterior(cuando el tiempo lo permite, en San Francisco mas dificil…).

    En la playa me gusta mucho hacer yoga. Considero la arena y el cesped las mejores colchonetas yóguicas… ayer lo hice despues de bajar la marea sobre arena mojada(benditas playas del norte…) el frescor de la tierra, especialmente sobre la parte posterior de mi cuerpo, fué un factor mas que me dejó disfrutar de mi presente.

    En zonas montañosas tambien se disfruta especialmente el yoga. Una sesión en lo alto de una montaña nos hacer ver nuestros egos algo mas pequeños y las respiraciones son mas fáciles…

    Dentro de mi sesión me encuentro intuitivamente con mas asanas  hacia fuera, mas para conectarme con ese lugar que me rodea, como para impregnarme de él.Lo practico con los ojos abiertos, para llevarme esos bonitos lugares al invierno tranquilo y de quietud.

    Tambien en este verano estoy encontrando a mucha gente en mis sesiones. He hecho yoga con varias personas desde que empezó el verano, algunas se unen durante mi sesión, otras me piden hacer yoga con ellos y en este yoga social tambien encuentro una bonita conexión con el exterior.

    Conexión con el exterior a través de las asanas, los lugares y como siempre, las personas.

  • Yoga en San Francisco

    Como sabeís he estado en San Francisco este verano y he podido disfrutar de su yoga y de un bonito curso de meditación.

    Para aprender yoga he decidido saltar de clase en clase para vivir un poco mas la rutina diaria.

    En primer lugar he encontrado una buenas salas muy bien decoradas, ventiladas y GRANDES(como todo en este país..)

    He podido asistir a clases donde las posturas se realizaban con todo mimo y diversidad de elementos externos nos ayudaban para poder realizarlas sin el mínimo esfuerzo. Clases tranquilas y suaves donde la postura llegaba a un grado de perfección (si eso existe).

    Pero tambien he asistido a clases denominadas Vinyasa flow donde el trabajo, sudor y agujetas despues de la clase eran el objetivo.La postura principal es el perro boca abajo y las posturas de fuerza son las absolutas protagonistas, al final se realizan algunas posturas de los otros grupos.No exiten apenas correciones ni técnica.

    Es como un yoga para hacer deporte, yoga gym lo llamaría.

    Sin duda me quedo con el  yoga clásico, donde existe fuerza en equilibrio con las otras posturas donde hay un sentir la postura sin ambicionarla, con la lentitud y la introspección, con estar en el momento presente con cada postura. un yoga respetuoso, sagrado.