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El otro día mi querida amiga Carmen me preguntaba que es lo que mas me gusta hacer en el día y sin pensar dije yoga y pensando dije meditar. Son dos estados donde dejo atrás lo cotidiano y me sumerjo en un estado de calma, de ingravidez de la vida. El tiempo se expande y la tensión mental baja. A veces lo describo como el subir de la energía, no hacia abajo donde estas procrastinadora ni desordenada que va donde quiere. Con la meditación encuentro el estado de orden interno, donde mi interior se ordena y la energía sube. Ordenar el exterior también mola pero es una escala mucho menor.
Algo parecido me pasa cuando estoy con los animales o las plantas. Es una sensación de plenitud o comunión interna. Cuando me voy a dormir y los animales se acuestan a mi lado y descansan, descansa mi alma.
Cuando encuentro el lugar donde la planta me dice y florece, se abre mi alma.
El cuerpo tiene muchas zonas obvias que se ven, que queremos enseñar… y otras escondidas y perdidas. Estas últimas reciben poca energía al estar perdidas, también para nuestra consciencia, y el yoga trata de dar a todo. Todo el cuerpo es igual de importante, todas sus partes, las escondidas y las protagonistas.
En estas últimas sesiones hemos sacado «a la luz» la zona del suelo pélvico. Una zona muy importante por varias razones:
A nivel fisiológico es importante destacar, que esta zona ha de mantenerse con tono muscular para sujetar los órganos abdominales. Esta función es importante porque, con el tiempo, estos órganos se van descolgando y perdiendo capacidades de funcionar correctamente.
A nivel físico mantiene nuestra columna recta, ya que el perineo lleva la zona abdominal baja hacia la espalda, por lo que ayuda a deshacer la curvatura lumbar exagerada y con esto, deshacer la curvatura dorsal también. Llevar el perineo mirando hacia el suelo nos aporta una mejor alineación de la columna.
A nivel digestivo es una zona muy interesante, porque tiene al parasimpático pelviano que le da a esa zona final del intestino la capacidad de moverse y soltar. El sistema parasimpático tiene al nervio vago, pero este no llega hasta esta porción distal; para movilizar esta zona es necesario este movimiento o contracciones del suelo pélvico…interesante para los estreñidos.
Si concretamos un poquito más, los yoguis le dan especial importancia a hacer contracciones del ano después de evacuar, para mantener esta zona sana. A lo mejor podría ayudar a las personas con el colon algo rebelde… Dicen que ayuda a limpiar esta última porción, incluso hay técnicas más profundas de limpieza, como absorber agua por el ano, que parece algo muy exótico, pero dicen que lo hacía el mismísimo Camilo José Cela…
Si lo del agua nos resulta algo lejano, pero nos llama la atención este trabajo, puedes simplemente observar los dos esfínteres en contracción y relajación, uno externo y el otro un poco más profundo. Simplemente notar el movimiento de los dos unas 15 veces después de evacuar, nos puede ayudar mucho.
A nivel energético esta zona, cuando se activa, despierta nuestra energía vital. ¡Qué importante se vuelve este punto si actúa cerrando un lugar de pérdida de energía constante! Nos puede ayudar mucho.
A veces a las embarazadas las hacen (o hacían) un corte en este área, para un parto más fácil, y luego se sienten agotadas en el postparto. ¿Quizá más agotadas que las que no han recibido el corte? Lo que se explica por una pérdida de energía constante en esa zona.
Esta zona nos permite conectar con el presente, con el cuerpo, y el cuerpo con el presente. Nuestro cuerpo se hace más protagonista y nuestra mente menos.
Por último, pero no menos importante, esta zona es el inicio de la subida de energía. Porque la energía puede ir hacia arriba y ser positiva y darnos claridad, o puede ir hacia abajo y darnos negatividad. Si trabajamos esta zona, unos minutos al día, podremos colaborar a no entrar en un estado de desidia, de autocrítica o de pensamientos negativos. Puede llevarnos a nuestra mejor versión, más hacia la luz.
Cuidado con las zonas escondidas, a veces son las más importantes 😉

Ya hemos comenzado nuestras sesiones.
Antes del verano hicimos todo un recorrido en profundidad del saludo al sol. Paso a paso, postura a postura, adentrándonos en esa energía de luz, de verano… preparándonos para esa etapa donde estamos menos en casa y mas en el mundo social.
Ahora en este comienzo de sesiones llega el otoño y, con él, el saludo a la luna nos acompaña muy bien. Nos invita a la introspección, a la oscuridad, a encontrarnos con nosotros y nuestras casitas.
La energía de la luna nos ayuda a hacer este proceso inverso al que hicimos antes del verano por eso ahora vamos a desglosar este saludo, postura a postura , semana tras semana, recorriendo este otoño.
Si saludos al sol hay muchos saludos en bibliografía, saludos a la luna mas. Ella es sinuosa, volátil… y su saludo también 🙂
Esta semana nos hemos encontrado con su energía global. Esta energía lunar o yin es la que nos dá la calma, la lentitud, la sencillez.
Nos hemos visto jugando por la sala, saltando de una esterilla a otra de diferentes maneras y con varias dificultades. Un poco como nuestra vida fuera. Llena de gente, líos, corriendo de un lado hacia otro. Después de este correteo, hemos vuelto a nuestra esterilla y nos hemos concentrado en ver como todo se iba calmando… la respiración, el latido, el movimiento interno… eso nos cuesta verlo en la vida cotidiana. Nos cuesta entender ese proceso de calmar y esta semana hemos hecho consciente ese cambio desde la actividad al reposo… escuchando, dándonos el tiempo para ver el yang y como iba pasando al yin. Este es un bonito cambio que a veces no nos permitimos. Nos hemos identificado mucho con ese «modo» actividad y no nos conectamos a nuestra calma pero es necesaria. Igual que la noche y el día, el reposo es necesario para la actividad. A veces se nos ha olvidado esta energía, no la encontramos, se nos ha perdido y estoy en la rueda de más y más y en el «no puedo parar». Eso hemos aprendido esta semana. Ver como paramos en nuestra esterilla, nos enseña a parar en lo demás.
Las posturas para despertar esta energía también se han profundizado esta semana, hemos trabajado la cadera pues abre energéticamente la zona del abdomen pues esta donde está ubicada la energía femenina. Flexibilizando la cadera, podemos despertar esta energía de calma, femenina y por eso cuando perdemos energía femenina(climaterio) perdemos flexibilidad en la cadera, nos masculinizamos. Hemos revertido este efecto esta semana y lo seguiremos haciendo.
Ahora hay un tipo de yoga que se llama yin yoga. Está muy bien, necesitamos conectar bien con esa energía porque no nos resuena en esta sociedad de la prisa… pero el yoga es todo. Yang y yin. Actividad y reposo. Mundo exterior e interior. No elegir uno de los dos, porque los dos están bien. Tener nuestra capacidad de estar en el mundo, activos, eficaces, es bueno y también la calma, quietud e introspección. El yoga clásico trabaja a los dos y lo hace a través de las asanas. Una partes activas para que otras estén relajadas. Juntos, sincronizados. Siendo capaces de discernir estos dos estados en uno. Teniendo los dos y permitiendo encontrar el equilibrio entre contracción, relajación, calma y actividad.
Podemos, en la asana, atender a uno de los aspectos y luego al otro, para poco a poco comprender que la asana, con esa intención, intenta unir esos dos mundos aparentemente opuestos.
Siempre en cualquier estado de quietud hay actividad, en la inmovilidad total nuestra sangre sigue en movimiento. También el la actividad, hay calma…quizá simplemente no la hemos encontrado hasta ahora.
El trabajo físico que hemos hecho se ha podido completar con la respiración. La expulsión invita a esta energía lunar mientras que la inspiración a la actividad. Aquí tenemos una buena herramienta si no puedes parar.. expulsa, o si te cuesta comenzar la actividad juega con las inspiraciones… quizá ya lo estés haciendo y ahora simplemente te dás cuenta de la herramienta que tienes.
Namaste.
La raíz de todo, el comienzo, está en la respiración. Siempre estuvo ahí. Por mucho que nos liemos con todo lo demás.
Ahora estamos comenzando suavemente nuestras sesiones pero en ellas no hay asanas. Acaso puedes hacer una sesión de yoga sin asanas? Llevamos dos semanas así, asi que parece que sí se puede 😉
Si identificamos el yoga con las posturas, podemos tener el riesgo de olvidar que es realmente nuestra práctica de yoga y cual es su clave, su raiz, que no son las posturas, si no la respiración.
Por eso hemos estado despertando a la respiración abdominal. Al respirar con el abdomen hemos comenzado a mover la energía de esta zona, el segundo chakra, que despega nuestra parte emocional inconsciente, asi todas las cosas que hemos traído como la rabia o la tristeza de algo sucedido en el dia pero que no se ha registrado en la conciencia, con esta respiración empieza a coger cierta perspectiva a «despegarse un poco» y aparece una sensación de alivio pero no sé muy bien por qué.
Todas estas emociones inconscientes despiertan pensamientos. Pensamientos teñidos de tristeza o de frustración y al soltar esas emociones con la respiración ya no aparecen tanto estos pensamientos.
Desde la respiración, muevo la emoción y desde la emoción, la mente. Mi mente se vá despejando, hay mas espacio entre los pensamientos, puedo estar mas en el presente, puedo estar mas consciente. Puedo sentir mejor mi cuerpo y ver realmente como está.
Así desde la respiración, hemos movido las emociones y hemos dado mas claridad mental y así mas posibilidad de atención al cuerpo.
Con esta atención en el cuerpo, desde esa raíz respiratoria, pasando por todo lo demás, es un buen momento de comenzar a hacer las asanas. Con todo el equipo. Así si.

Namasté.
Este fue el tema que tratamos en la charla del Lunes 21 por la tarde y esta es una pequeña parte de las cosas que se compartieron allí. Organizaremos más, tanto presencial como online. Si te apetece asistir puedes contactarnos, estaremos encantadas de hablar contigo.
Explicación física de la energia del cuerpo.
Muchos de nosotros nos gusta que las teorias orientales se puedan entender desde un punto de vista occidental. Este médico catalán nos lo explica, que es la energia, como funciona, los campos magnéticos y la capacidad terapeútica de los mismos llegando al entendimiento de muchas técnicas orientales que a veces vemos como magia.
Os animo a que lo escucheis. Sobre todo a los incrédulos.
namasté.